El papa León XIV, el primer papa estadounidense y sucesor del difunto papa Francisco, ha convertido la inteligencia artificial (IA) en una preocupación central de su pontificado. En una serie de discursos y documentos, advierte que la IA lleva una «sombra del mal», haciéndose eco de los temores expresados durante la Revolución Industrial por su homónimo, el papa León XIII. León XIII, que ejerció a finales del siglo XIX, fue conocido como el «Papa de los Trabajadores» y promulgó la encíclica Rerum Novarum en 1891, en defensa de los derechos laborales, los salarios justos y la justicia social.
De manera similar, el papa León XIV ve la IA como la nueva revolución industrial. «En nuestros días, la Iglesia ofrece a todos el tesoro de su enseñanza social en respuesta a otra revolución industrial y a los avances en el campo de la inteligencia artificial», dijo durante un discurso en mayo de 2025, según recoge la Associated Press.
Sobre el papa León XIV
Nacido Robert Francis Prevost el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, el papa León XIV es el primer pontífice nacido en Estados Unidos y el primer papa con doble ciudadanía estadounidense y peruana. Miembro de la Orden de San Agustín, fue ordenado en 1982 y pasó muchos años en Perú como misionero, docente y, más tarde, como obispo de Chiclayo. El papa Francisco lo elevó al cardenalato y ejerció como prefecto del Dicasterio para los Obispos antes de ser elegido papa en mayo de 2025.
Su amplia labor en América Latina, que incluye la defensa de la justicia social y el apoyo a los refugiados venezolanos, marcó su enfoque pastoral. Conocido por su serenidad y su profundidad intelectual, León XIV ha insistido en la continuidad con las reformas del Concilio Vaticano II y en el compromiso con los retos contemporáneos, como la inteligencia artificial y el cambio climático.
Al elegir el nombre León XIV, señaló su intención de revivir el legado del papa León XIII, quien guió a la Iglesia durante las convulsiones de la Revolución Industrial. Ahora, León XIV posiciona a la Iglesia para responder moral y espiritualmente a las fuerzas disruptivas de la era de la IA.
A pesar de los esfuerzos de los líderes tecnológicos por ganarse el favor del Vaticano, con visitas de Mark Zuckerberg, Tim Cook y Dario Amodei, León XIV se mantiene escéptico ante la innovación sin regulación. «Estas herramientas no deben demonizarse, pero sí regularse», dijo el cardenal Giuseppe Versaldi, añadiendo: «No es creíble que sus creadores las regulen. Debe existir una autoridad superior.»

IA ética y dignidad humana
En la Segunda Conferencia Anual de Roma sobre Inteligencia Artificial celebrada en junio de 2025, el papa León pronunció un contundente mensaje sobre las implicaciones éticas de la IA. Subrayó que cualquier avance en IA debe respetar la dignidad inviolable de todo ser humano y no puede sacrificar las consideraciones éticas en aras del progreso tecnológico.
- «El acceso a los datos, por extenso que sea, no debe confundirse con la inteligencia», declaró León en su mensaje, según recoge la CNN.
- Advirtió del «eclipse» de la dignidad humana en una sociedad que valora cada vez más la eficiencia por encima de la profundidad ética.
- «La IA es, sin duda, un producto excepcional del genio humano», dijo, pero recordó a los presentes que sigue siendo, ante todo, una herramienta.
El énfasis de León coincide con la iniciativa más amplia lanzada por el Vaticano en 2020 bajo el papa Francisco: el Rome Call for AI Ethics. Grandes empresas tecnológicas como Microsoft, IBM y Qualcomm han suscrito el documento, que promueve un desarrollo de la IA «centrado en el ser humano».
El impacto en la infancia y la sociedad
Una de las advertencias más urgentes del papa León XIV se refiere a la influencia de la IA en los jóvenes. Expresó su preocupación por los efectos sobre su desarrollo intelectual, neurológico y espiritual.
«Ninguna generación ha tenido nunca un acceso tan inmediato a la cantidad de información que hoy ofrece la IA», dijo León en su discurso, citado por Vatican News. «Pero el acceso a los datos no debe confundirse con la inteligencia.»
Advirtió de que los niños corren el riesgo de confundir el conocimiento con la sabiduría, al enfrentarse a un aluvión de contenidos servidos algorítmicamente. «El bienestar de la sociedad depende de que se les dé la capacidad de desarrollar los dones que Dios les ha concedido», añadió León, reclamando una supervisión cuidadosa de la forma en que la IA se integra en la educación y el desarrollo infantil.
En este contexto, el papa subrayó la importancia de la orientación intergeneracional. «Nuestra juventud debe ser ayudada, no obstaculizada, en su camino hacia la madurez y la verdadera responsabilidad», declaró. Este mensaje ha resonado entre los líderes religiosos y los expertos en ética que asistieron a la conferencia organizada por el Vaticano.
Gobernanza global de la IA
Un tema recurrente en las declaraciones de León XIV es la necesidad urgente de gobernanza. Mientras potencias globales como la UE pasan de la regulación a la competitividad, el llamamiento del papa a una supervisión ética contrasta de forma notable. Según informa Politico, la reciente cumbre de IA celebrada en París mostró a los líderes mundiales más centrados en acuerdos comerciales que en una regulación protectora.
El papa León insiste en que la gobernanza de la IA no puede dejarse en manos exclusivamente de las empresas. «La tarea que tienen ante ustedes no es fácil, pero es de vital importancia», dijo a los asistentes a la conferencia sobre IA y Ética. El propio Vaticano, aunque carece de autoridad legislativa, aspira a ser un referente moral en el debate sobre la IA.
En años anteriores, el papa Francisco abogó por un tratado internacional sobre IA, advirtiendo del riesgo de una «dictadura tecnológica». El papa León XIV parece dispuesto a continuar por ese camino, instando a científicos y políticos a actuar sin arrogancia y con atención a quienes más sufren los efectos de la automatización y la toma de decisiones basada en datos.
A medida que la sociedad avanza hacia una nueva era moldeada por la IA generativa y los sistemas autónomos, el mensaje del Vaticano es claro: el progreso debe ir de la mano de los principios. Y el papa León XIV tiene la intención de situar a la Iglesia en el centro de esa conversación ética.